Miércoles 22 de Septiembre de 2004

Informe de Prensa de la APDH La Plata - Juicio por la Verdad

 

 

Declaró un ex agente de la DIPBA: "Sólo me asignaban tareas menores"
Miguel Angel Coliva dijo que sus funciones en el organismo de inteligencia de la Policía eran "recortar periódicos y enviar informes por teletipo".


Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa) 

 

LA PLATA (22sep04).- El ex agente de la DIPBA Miguel Ángel Coliva declaró hoy en el Juicio por la Verdad y dijo que sus funciones en el organismo de inteligencia eran "menores", ya que en ese lugar era considerado "un bicho en observación".

"Siempre me asignaron tareas menores. Recoger información de los periódicos, ver los noticieros y enviar los informes por teletipo", declaró el ex policía, que fue exonerado en 1979 y hoy es un desocupado de 53 años que vive en la localidad de Los Talas, en las afueras de Berisso.

Coliva minimizó su rol en la DIPBA y dijo que llegó a esa dependencia tras prestar servicios en la comisaría 8° de esta ciudad. Añadió que entre las noticias que "recortaba y pegaba" estaban las referidas a "movimientos gremiales, que yo pudiera considerar. No me habían formado ni me dijeron nunca un criterio".

Ante una pregunta del abogado Jaime Glüzmann, de la APDH La Plata, señaló que también tenía en cuenta en la selección "enfrentamientos de todo tipo" que tenía la Policía, incluso los "armados" con "delincuentes subversivos". "Detrás de (lo que publicaba) el periódico, yo no puedo decir si hubo o no un enfrentamiento", se atajó.

El ex policía señaló que prestaba servicios en 1976 en el edificio de calle 54 entre 4 y 5, donde hoy funciona la Comisión por la Memoria. Pero mientras ese edificio se construía estuvo un período en una casa precaria que se encontraba en la vereda de enfrente.

Atribuyó que le hubiesen otorgado esa función en la DIPBA a su "militancia peronista" y dijo que su familia siempre había sintonizado con ese pensamiento. En ese momento, Coliva tenía el rango de suboficial ayudante.

También señaló que en esa época el titular de la dependencia era el comisario Osvaldo Jesús Debaldrich y mencionó además a un secretario, de nombre "Sebastián" o "San Sebastián", a otro oficial de apellido Basino y a un comisario Andrade.

El siguiente destino de Coliva fue la Delegación La Plata de la DIPBA, que se creó por esa época y funcionó en el 1° piso de la comisaría 2°, en 38 entre 7 y 8. Allí, dijo el ex policía cumplía las mismas funciones que en la Casa Central de la dependencia de espionaje.

Otra de las dependencias en donde prestó servicios Coliva fue la comisaría 8°, en la que funcionó un centro clandestino de detención. El testigo negó saber algo sobre detenidos ilegales en ese lugar, en el que estuvo hasta agosto de 1976. Se justificó al decir: "Las tareas que me asignaban eran siempre fuera de la comisaría. Estuve peleado con el comisario por eso".

Al final de la declaración, el juez Leopoldo Schiffrin se manifestó molesto con el ex policía. "No puedo concebir que alguien que estuvo en la Dipba y en la 8° no se entere de nada. En los organismos burocráticos todo el mundo se entera. La radio pasillo es un hecho burocrático universal", expresó, y añadió que el testigo estaba realizando un "discurso armando" con un "silencio delictivo", que resultaba un "insulto a la Justicia".

"Yo no vengo con un discurso armado —retrucó Coliva—. No estoy silenciando nada y no vengo a insultar a la Justicia. Me presenté espontáneamente porque supe que buscaban mi domicilio (para citarlo)".

Después de este diálogo, el testigo aflojó y admitió que en la Policía había "comentarios de que no eran enfrentamientos" los hechos en los que aparecían cadáveres en la vía pública. Pero dijo que en la DIPBA no se enteraba de nada porque a él lo tenían como "un bicho en observación".


"Todavía preguntándome por qué"

También declaró Beatriz Liguori, pareja del desaparecido Mariano Ramón Bruno. La mujer dijo que el 27 de abril de 1977, Bruno salió de la casa de ella, en 24 entre 48 y 49, y nunca más volvió.

"Pensé que se habría quedado en la casa de la ex esposa en Buenos Aires, con quien tenía buena relación", dijo Liguori. Agregó que el desaparecido se fue en el vehículo de un amigo, Néstor "Negro" Peters, y que ese auto nunca apareció. La fiscalía pidió que se cite a declarar a Peters para ver si puede aportar datos del automóvil.

Bruno tenía 33 años entonces y se dedicaba a la venta de cosméticos. Liguori no pudo aportar más datos: "Estoy como ustedes, todavía preguntándome por qué", expresó.


Participantes

De la única audiencia de hoy participaron los jueces Leopoldo Schiffrin y Julio Reboredo; en representación del Ministerio Público Fiscal, Hernán Schapiro; el defensor ad hoc Jorge Cozzi; y los abogados de la APDH La Plata Jaime Glüzmann y Alicia Peralta.
 



La Cámara Federal declaró no innovar sobre tumbas NN del cementerio de Verónica
Fue a pedido de dos abogados de esa localidad bonaerense, que indicaron el sitio donde están enterrados cuatro NN y denunciaron la aparición durante la dictadura de "más de sesenta cadáveres" en las costas del Río de La Plata, desde Punta Indio hasta la Bahía de Samborombón.

Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)



LA PLATA (22sep04).- La Cámara Federal de La Plata declaró no innovar sobre cuatro tumbas NN del cementerio de Verónica, partido de Punta Indio, a raíz de la denuncia de dos abogados de aquella ciudad que individualizaron los lugares donde estarían enterrados los cuerpos de cuatro víctimas de la represión ilegal y denunciaron la aparición durante la última dictadura de más de sesenta cadáveres en las playas de la zona.

La medida cautelar de no innovar que dictó la Cámara ordena a la Municipalidad de Punta Indio a preservar aquellas tumbas.

Con la firma de los jueces Leopoldo Schiffrin y Julio Reboredo, la Cámara dictó la orden el miércoles pasado, en el marco del Juicio por la Verdad, y esta semana secuestró los libros del Cuartel de Bomberos Voluntarios de aquella localidad, ubicada 75 kilómetros al sur de La Plata. Por eso, la noticia se mantuvo en reserva hasta que no se concretaran las medidas de preservación de prueba.

El secuestro de esa documentación fue solicitado junto a la medida de no innovar por los abogados oriundos de Verónica, Roberto Félix Cipriano García y Darío Roberto Poeta, quienes señalaron en el escrito que durante la última dictadura "en Verónica y Punta Indio se sucedieron una serie de hechos nunca esclarecidos y que aún hoy permanecen sin ser investigados".

En su presentación indicaron que en aquel período hubo una "reiterada y sistemática aparición de cuerpos de personas en las costas del Río de La Plata en la zona comprendida entre las playas y campos de Punta Indio, Punta Piedras y toda la ribera hasta las desembocaduras de los Ríos Samborombón y Salado". En ese sentido denunciaron que en la zona se encontraron "más de sesenta cuerpos, en general en avanzado estado de descomposición y expulsados por el río".

"La gran cantidad de casos que siempre respondían a navegantes o bañistas imprudentes que se ahogaban para las versiones de los funcionarios municipales, provinciales y nacionales y que se comentaban en la población, presentaron imágenes que llenaban de terror a los Bomberos Voluntarios y empleados municipales que debían cumplir con el procedimiento que transformó en rutina aquellas tareas", señalaron Cipriano y Poeta, y destacaron el caso de una "joven mujer muerta con sus manos atadas con alambre y un adoquín colgando de esta atadura".

Indicaron también que hubo "varios (cuerpos) con agujeros en sus cráneos o miembros quebrados, inconfundibles señales de disparos de armas de fuego o golpes, (que) generaron en los actores mencionados un sintomático silencio con sustento en el terror y el 'de eso no se habla' implícito y hasta muchas veces explícito de las autoridades policiales".

Los abogados denunciaron que "estos cuerpos fueron sistemáticamente sacados del Río y enterrados en su gran mayoría en el cementerio de la ciudad de Magdalena, aunque algunos de ellos en un número de entre seis u ocho fueron enterrados en el cementerio de la localidad de Verónica en tumbas sin nombre ni referencia alguna, permaneciendo hasta hoy sepultados en dichos lugares". En el escrito se señalaron los tablones y lotes exactos donde fueron enterrados cuatro cuerpos e indicaron que "sobre el lugar de los restantes no hemos podido reunir datos, pero seguramente surgirán con la investigación que impulsamos".

También describieron que "para el traslado (de los cadáveres) no se completaba trámite alguno ni se registraba absolutamente nada en el Municipio, se cargaban los cuerpos en camiones de este organismo y se volcaban en las tumbas o se depositaban en la morque del cementerio de Magdalena". Y señalaron que "este macabro procedimiento (fue) legitimado, aprobado y sostenido por las autoridades de la Municipalidad de Magdalena y sus Delegaciones Municipales y la Policía de la Provincia de Buenos Aires".

Cipriano y Poeta solicitaron en el escrito la medida de no innovar sobre el cementerio de Verónica, "ordenándose a la Municipalidad de Punta Indio que se abstenga de realizar cualquier tipo de acto que altere el estado" de las cuatro tumbas NN. En la misma presentación solicitaron que se secuestren los libros de registros y salidas o intervenciones de los Bomberos Voluntarios correspondientes al período 1975-1983.

Solicitaron también que se cite a declarar a "todos" los integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, a los miembros de las distintas comisiones directivas de esa entidad, a los policías que revistaron en la subcomisaría de Verónica y en los destacamentos de Pipinas y Punta Indio, y a los empleados y delegados de las delegaciones municipales de esas localidades, como así también a los trabajadores del Cementerio y a los intendentes de facto del partido de Magdalena, distrito al que hasta 1994 perteneció la localidad de Verónica. 


  

 

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