Mayo 15, 2007

Arg - Colaborador civil de la dictadura debe "bancarse" las críticas

Dos vecinos de Luján fueron absueltos por la Dra. María Laura Pardini, magistrado a cargo del Juzgado Correccional Nº 3 de Mercedes, por el delito de "calumnias e injurias", que les fuera iniciado por la querella interpuesta por Gerardo Amado, un ex funcionario del último gobierno militar.

Esta persona se sintió calumniada e injuriada por los imputados, quienes lo llamaron "sujeto servil y funcional a cuanta dictadura gobernó el país, acólito de Salaberry, cómplice de la dictadura genocida, de la que fue funcionario y fundamentalmente alcahuete, soplón", en una nota gráfica que fuera publicada por un medio de esa ciudad bonaerense.

Según se probó en el juicio oral, que se había iniciado a Santiago Lazzarini y Enrique Mestres, el querellante se desempeñó como funcionario público de destacada actuación durante los años de plomo, cubriendo cargos de relevancia en la estructura municipal y en la Universidad de Luján, en ésta como interventor.

Los testigos que depusieron en el juicio oral y público -entre otros, el intendente local Miguel Prince-, afirmaron que el ingeniero Gerardo Antonio Amado tuvo conocimiento y participación en forma directa o indirecta de hechos cometidos en contra de varios ciudadanos de la ciudad de Luján, por su actividad política y laboral.

Los testigos hablaron de allanamientos ilegales de moradas, persecución ideológica, lo que derivó para muchos en la pérdida de su empleo como sanción menor.

Así pues, la jueza hizo un análisis profundo de dichos derechos desde la faz doctrinaria y constitucional de los mismos, y hasta su faz histórica en el ámbito nacional, para luego hacerlo desde la órbita de la jurisprudencia estadounidense que fuera recogida por la Corte Nacional de Justicia, como último interprete de nuestra Constitución Nacional.

En ese sentido, Pardini determinó que quien ejerce o ejerció funciones públicas, puede ser sometido a críticas y carece de un derecho absoluto al honor por esa función.

Asimismo, se sostuvo en el fallo que las manifestaciones realizadas por los querellados no constituyen un ataque al honor del ingeniero Gerardo Antonio Amado, por más duras y horripilantes que hayan sido esas expresiones, porque las mismas tuvieron como centro la actividad funcional que aquel desarrolló como funcionario público.

http://www.0223.com.ar/detalleNoticia.php?idNoticia=7272

Posted by marga at Mayo 15, 2007 4:32 PM | TrackBack
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